martes, 24 de julio de 2012

Integral

Asqueroso momento feliz.
Llamando a la puerta y deshaciendote.
Mentiroso momento feliz.
Cuando todo lo que mi alma pide es sangre.
Solo si tu alma pide cinismo.
De esta manera es un trato justo.
Y nadie muere feliz. Solo vive por siempre.

jueves, 8 de diciembre de 2011

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Hoy lloramos juntos.
Al final solté una risa nerviosa.
Te reíste conmigo.
Me reí de ti y te reiste conmigo.
Ahora sabes lo que tienes que hacer.
Y no te volviste a sentar.
Y con eso se paga el día final.
Se pospone hasta que nos debamos marchar.
Ahora disfrutalo.
Esta melodía que tocas.
La puedo tararear. Te puedo acompañar.
Te reirás de mi y reiré contigo.
Emocionado le contaré a mamá.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El fin del mundo >x< El fin del corazón

No hay nada.
Tu sombra cuelga de la cuerda
que cuelga del árbol.
Finalmente desapareció cuando se hizo noche.
Solo hay cigarros apagados.
Los grillos murieron hace tanto
que ya no recuerdo que apaleaban la soledad.
Un pequeño atisbo de lo que será.
Una mirada hacia atrás me dice como llegué.
Una siembra de egoísmo, una época de oscuridad.

El árbol colgaba de mi mano y lo dejé caer.
Una siembra de egoísmo, una épica soledad.
Y respiraba de su aire y lo dejé caer.
Y todo se mezcla en esta elipse espiral.
Ya no recuerdo por qué te recuerdo.
Hacia el punto en que ya no hay nada.
Hacia mañana.
Hacia pasado mañana.
Desde anteayer.

domingo, 23 de octubre de 2011

Prólogos a una reja de distancia

Y tu sabes: Ayer todo era mentira.
Era yo hasta fijar mis ojos.
Y te vi por segunda vez.
Despues de pestañear.
Y yo ya no era yo.
Y me alegré.
El de antes... no me gustaba.

sábado, 1 de octubre de 2011

Encuentro funesto

Que gane el mejor.
El que reparta mejor esta bolsa llena de errores.
El que dijo "te amo" por desesperación.

Hagamos un trueque.
El que reparta mejor esta bolsa de errores.
Te daré un papel en blanco y escribirás que quieres.

Siempre he estado dispuesto.
El que repartió esta bolsa de errores.
He escuchado tu resentimiento incierto.

Sentemonos a llorar juntos. A repartir nuestras bolsas.
Desesperarse, cometer errores. Llenar la bolsa de gas.
Te diría que hay adentro, pero no importa ya.
Jamás dijiste "acepto".
Si me dejaste hecho un entierro de olvido ideal.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Aquel libro de tapa Blanca

Me desperté con tu espalda. Con tu necesidad de calor.
Te despertaste contenta. Con la necesidad de color.
Con la necesidad de celebración.
Y entonces desperté.

Quiero saber que flor te gustaría recibir cuando estes triste.
Quiero saber que sonrisa te puedo entregar.
Quiero preguntarte y que me sorprenda tu verdad.
Y creerte igual.

Quiero acostarme temprano y satisfecho, exhausto y a tu lado.
Quiero levantar tu polera y apalear tu frío. Ser tu hermano.
Quiero estar atento al momento que salgas arrancando.
Para tomar tu mano.

Quiero que sea mañana el día en que este descabellado plan sea ya.
Quiero saber que te gusta comer y si yo lo puedo cocinar.
Quiero recibir pronto esa ansiada señal.
No importa el frío matinal.

Quiero saber que flor te gusta y que sacarla de mi manga sea poco.
Quiero hablar largas horas de todo lo que no quieras admitir.
Quiero saber que sientes al ver, al tus ojos abrir.
Quiero mostrarte como aprendí a ser feliz.

Quiero saber que flor te gusta.
No regalartela hasta que me regales amor.
Y la flor no importará tanto.
Habremos encontrado algo mejor.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El Retrato

Allí sentados en un banco a solas. Ambos. A solas.
Compartiendo pañuelos, cenizas al mar. Despedidas. Soledad.
Observando el cuadro desde el mas cercano alfeizar.
Deseaban estar enamorados. Todo era tan fácil de perdonar.

Decidiendo para el otro para que tenga que estar en otro lugar.
Se han quedado sin tema. Sin caricias, sin fuego.
Lo guardaron en cartas, en promesas sin renovarse.
En excusas, en "mas tarde's", en resolverlo no ahora. Quizas luego.

Allí sentados en un banco a solas. Perlas y las olas.
Robustas nubes y rodeados por un plano desierto apestado de gente apática.
Apestados de los aires de grandeza, del olor a perfume caro y soledad.
Sus caras de entendimiento, de rimel corrido y de esperanza cierta.
Sus recorridos en sentido contrario y sus ganas de volver a hablar.
Su escena conmovió mi alma. Me hizo llorar.
Era lo que quise de final para mi historia de amar.