lunes, 16 de agosto de 2010

Reivindicación Psicópata

De esta manera llegué a tu ventana. Quise oír que te faltaba aire.
Quise tener oídos biónicos. Quise poder esuchar cada palabra que dijeras.
Pero no puedo hacerlo. No puedo escuchar mas allá de lo que me digas.
No puedo imaginar ese inmenso mundo dentro de tu corazón.
Pero puedo imaginar que este mundo está lejos de ser perfecto.
Que fue y será una porquería dijo el único tipo que cantó un tango.
Y no dejaré que ninguna porquería te toque. Solo tengo que estar seguro de eso.
Y desde abajo salté.
Desde el piso a tu ventana. No hay ninguna otra manera de saber que estas bien.
Quizas las hay. Todavía no descubro la que me deje tranquilo.
De esta manera llegué a tu ventana y estaba abierta y hacía frío.
Y el mundo debe estar lejos de ser perfecto si nadie es capaz de cerrar tu ventana.
Dormías tranquila. Pero no puedo decirte que estoy aquí.
Mis pies son cómplices de mi complejo de Ángel de la Guarda.
Rápidos y ágiles no cometerán el error de delatarme.
De ésta manera llegué a tu ventana. Echandote de menos y añorandote.
Sabiendo que estas bien, pero como saberlo si no te puedo ver sonreír.
Puedes imaginar que el mundo está lejos de ser perfecto. Hasta que decidas sonreirme.

Tapada hasta la mitad del hombro, temblabas un poco. El frío no perdona la belleza.
Pensé en largos momentos imaginados. Pensé en una pieza de baile.
En una pista sola con un piano que tocara al ritmo de como nos movamos.
Que entienda tu conversación, mientras exprese mi admiración. Lento. Tecla por tecla.
Solo se puede dejar a la imaginación. Solo puede dejarse al silencio.
Tapé tu hombro. Lentamente. Tecla por tecla. No pareces despertar.
Ya no me preocupa aparecer en tus sueños, porque ser feliz ahora, está de mas.
De seguro debes estar en la ventana de alguien mas.
Puedo recordar la serenidad en tu rostro. Puedo invocar el agua tibia con ella.
Puedo invitar el soplo del mar.
En silencio porque estas durmiendo. No pareces despertar.
Repaso otra vez tus ojos y sus líneas marcadas, me aseguro de no olvidar.
De no olvidar que solo estoy de pasada y que no dejo flores.
Ahorremonos el balde de agua fría de desilusionar.

Olvido por un segundo que soy indigno. De todo el daño que te he hecho.
De todas las cosas que jamas nunca me podrás perdonar.
De todas las veces que grité cinicos a los hijos del templo.
De cuando me revelé. De cuando exploté y volé en miles de pétalos.
De cuando tomé el barco cuando no estaba preparado para el mar.
Olvido que soy impuro, de que nunca seré casto y que siempre estaré de mas.
Olvido que pertenezco al mundo lejos de lo perfecto y me olvido tambien,
de que te hago daño prometiendote amor que después te negaré.
Me perdono por quince segundos. Ojala mi perdón durara mil veces diez.
Miro tus labios, y vieras que tienta. Vieras como se imaginan sabor a miel.
Repaso tu cara y el resto con la mente. Contaré ahora hasta tres.
Pensé en dejarte una nota. Nah, con un beso en la mejilla está bien.
Mi caligrafía es tan revuelta. Ni sabrías que lo que puse lo robó el Angel Gabriel.
Dos...

Tres.


De esta manera llegué a tu ventana de vuelta. No quiero quedarme sin nada que hacer.
Pensé que podías haber llamado mi nombre. Invitarme donde el frío no llega a ser.
Yo creo que habría sido mucha bendicion para alguien que ya salta hasta una ventana.
Pero Dios bendice siempre a aquel, si suele escuchar sus palabras sin perder.
No, mejor que no me llames ni me invites. Salto alto, pero como alejarme así.
Cuando una invitación a alejar el frío de tus dedos me invita casi a revivir.

De esta manera llegué de vuelta a la ventana. Procurando no volver la vista atrás.
Procurando no arrepentrise de nada. De ser rápido, de ser amante, de mirar en verdad.
Observarte bella y mas que nada tranquila. De que el viento frío no te arranque nada.
Ni el calor ni el sueño. Ni la gracia ni la paz.
Dejé la ventana cerrada y volví a saltar hacia abajo.
Que difícil es tener que volverse a alejar. Suerte cuando llegues a esa ventana.
Yo debo volver a la corriente. A responder preguntas desde el mar.

martes, 10 de agosto de 2010

Derrame ácido

Ten por seguro de que encontraras mas.
Mas cosas por las que llorar y arrepentirse.
Cosas por las que recordarme y reírse.
Pero no olvides que si vuelves
primero que los besos, vienen puñaladas.
Odiame. Yo maté a Mufasa.

Asi que si vuelves tienes que estar loca.
Tienes que irradiar caos sin perderte.
Nunca tener miedo pero compadecerte.
Pasar por los lugares que asi mismo conoci.
Odiame. Yo le disparé al colibrí.

Y te recibiré con los brazos abiertos.
Quizas te golpée y la rabia me consuma.
Quizas me arrepienta y solo me aleje entre bruma.
Quizas me exceda en disfrutar la violencia.
Odiame. Aunque me digas la verdad, no he de creerla.

Podrias sacarnos a todos del tedio.
¿Sabes intentar un giro diferente?
Siempre presumi de que eras inteligente.
Algo distinto al destierro y el silencio.
Algo aparte de seguir la línea larga de egoismo.
Odiame. Tu hablas de todo y nada penetras.
Odiame. Te duele que hable siempre de lo mismo.

domingo, 4 de julio de 2010

Noé nunca iba solo

Dejé de sentir tantas cosas. Me venció el camino, me perdió el lucero.
Nunca sentí la soledad tan grande, de estar tranquilo en mi cubículo.
Frenético y siempre latente, pero siguiendo un camino eterno.
Me detuve y al salir de ahí me di cuenta que solo giraba en círculos.
Desafiado por el poker, por la aguja, por el embuste.
Para seguir disfrutando de la vida, sin verme nunca al espejo.
Por las madres, las amigas, y la ciencia del rebusque.
Por sentir que despues de todo, ya no soy solo un pendejo.
Una increíble fuerza de sentir el desafío. De no repetirte.
De un postre que no es tan rico cuando te lo sirves de nuevo.

Yo se que no debes ser igual, que en ti no debo buscar mi pasado.
Pero definitivamente hay partes listas y lisas y curvas.
Que no hubiese querido salirme de la lista o enterarla de ineficiencia.
Mientras sepa poner nubes en mi cabeza, mientras la veo a la luz de la luna.
Mientras beso su hombro sin igual hermosura, mientras no pierda nada.
El detalle perfecto, su belleza mas grande oculta entre líneas.
Entre sus caderas y piernas que mas que gruesas son generosas.
Entre sus palabras de voz suave que encienden todo siendo tan finas.

Oh, que maldito festin... cuanta envidia de usted mi amigo.
Siendo tan borrego como yo, ha tenido la suerte de tal festín femenino.
No me recuerde mi mala suerte, porque planeo dejarla atras pronto.
No podría pasarme quejando si tiempo para gozar ya hay muy poco.
Aprovechando un golpe de suerte que podría ser tan breve, tan corto.
Asi que con usted planeo encontrarme. La señorita del Arca Perdida.
Apresure su barca, que ya quiero sus marcas prohibidas.
Que sin usted, la vida puede llegar a ser común. Y incluso aturdida.

martes, 29 de junio de 2010

Cumpleaños sin cumpleañero

Nunca me di cuenta de cuando llegué a las 10,000 visitas.
No habría hecho mal celebrarlo.
Ha pasado bastante tiempo también desde la última vez que puse algo.
De todas maneras y para la gente que se junta a leer aca, gracias.

Para el niño que nunca ha sido amado

Que debo decirle ahora que me pregunta.
Que hay para el niño que nunca ha sido amado.
Que hay para las lágrimas del que se estanca.
Que hay al final de un día acabado.

Dime que encontrará como consuelo.
Dime que hará viendo de frente a la muerte.
Es la vida al extremo del que nunca ha sido amado.
Que busca solución, que quizas encuentre final a su mala suerte.

Será una buena palabra decir "te amo"?
Un niño que no ha sido amado entenderá tal cosa?
Me mirará quiza extrañado a tal palabrería.
Algo que solo en palabras no se toca ni se goza.

Un niño que no ha sido amado nunca.
Un niño que de todas maneras siente.
Un niño que ha pasado duras penas.
Penas a expensas de mentiras en vidas pasadas.
Motivo por el que nunca miente.

Uno nunca amado. Un niño lleno de cicatrices.
De estandartes del paso de la vida y medallas que porta sin chiste.
Preseas que no le impiden ser niño, y tener momentos felices.

Nunca amado tu que juegas, en pequeñas felicidades.
Pequeña gran mente que exploras sin límites.
Que a la luz del sol implacable y la tranquilidad del viento suave,
encuentras amor de vuelta en lo simple, en las verdades.

Pequeño niño nunca amado, cuanto daría en mi vida
Daría mi gastado corazón, daría todo el amor que me entregarías.

Daría todo ese amor que te falta, llevarte de la mano por otra vida.
Entretenerte. Sentirte amarrado a un cometa. Abrazarte.
Por ser lleno de esa energía que te empapa y que es eterna y no duda.
Por tener seguridad de que entregar amor también es mi arte.

martes, 18 de noviembre de 2008

Camarada y Compañero

Los sueños deberian darte alas para volar.
Déjame contarte de una vez en que así fue.
¿Debe siempre ser una pelea constante?
Y siempre somos solo nosotros, en algún momento caerás.
Déjame contarte de una historia nueva.
En que la pelea siempre es desigual.
Pero sus combatientes siempre ceden. Nunca caen.
Hasta que no quede uno solo en pie, todos seguirán.
Porque no vale la pena pelear una batalla.
Para que en medio de la guerra, te decidas retirar.
Por eso duermo en las noches, y respeto tu tiempo.
Buscando el sueño que me ayude al despertar. Algo real.
Un guerrero de alma hecho puramente de carne. Siente.
Algo imbatible que no cede ante dolor ni adversidad.
Déjame contarte de quienes saben despertar.
De quienes reciben alas de sus sueños, día a día con solo mirar el mar.

domingo, 31 de agosto de 2008

Horizonte De Circunstancias

No me basta con saber que existes.
Tambien me daré el tiempo de buscarte.
Lleno de aire. Lleno de vida.
No siento el vacío que siempre me perseguía.
Puede que me rinda, todo es probable.
Puede que ser terco es una cualidad que envidias.
Lleno de aire. Lleno de vida.
No siento el vacío que siempre me perseguía.
Viste en mis ojos que era importante.
Y por cada cosa que no hayas visto, habré de nombrarte.
Lleno de aire. Lleno de vida.
No siento el vacío que siempre me perseguía.
Y quiero dormir en tu cama de nuevo.
Quiero que arda Troya, que de mis manos mane fuego.
Lleno de aire. Lleno de vida.
No siento el vacío que siempre me perseguía.
Librarme, y dejarme las cadenas. Todo un recordatorio.
De que debemos quebrantar el castigo cuando se torna condena.
Hoy lleno de aire. Mañana lleno de vida.
Cuando ya no necesite el vacío que siempre me perseguía.